SUMERGIRSE EN EL BOSQUE

Shiyoku viene del término japonés “shinrin-yoku”, que aquí en España hemos traducido como “baño de bosque”. Que pasear sin prisa un par de horas en un bosque es relajante no nos lo tenía que venir a explicar nadie, pero los japoneses han invertido muchos recursos en investigar cómo y por qué. Numerosos científicos nipones han demostrado un potencial preventivo en estrés y respuesta inmunitaria.

De hecho el Gobierno japonés fomenta esta práctica desde 1982, y tiene un mapa de bosques preparados para esta terapia dentro de un programa de salud nacional. No os sorprenderá descubrir que tras las investigaciones se atribuye gran parte de estos efectos beneficiosos a la presencia en el aire de fitoncidas, que engloban multitud de sustancias volátiles que los árboles y plantas expulsan como defensa y comunicación con los microorganismos. Efectivamente, os sonarán porque forman parte de los aceites esenciales, especialmente los de árboles y arbustos leñosos, y por ejemplo los encontramos en los de árbol del té, pino o cedro.

Es algo que está probablemente en nuestros genes, o al menos mucho más que el asfalto, porque hasta hace cincuenta años más del 70% de la población vivía en entornos rurales, en cierto contacto con la Naturaleza. 50 años en materia de evolución es un suspiro, y la falta de contacto con el medio natural nos pasa factura. Multitud de investigaciones lo relacionan con la mayor incidencia de alergias o de estrés entre muchas otras cosas. Incluso se llegó a crear el término “Trastorno por déficit de Naturaleza”.

Además nos conformamos con muy poco: en un estudio en un hospital de Pennsylvania se vio que los pacientes que tenían vistas al jardín desde la ventana se recuperaban antes y mejor de las cirugías (Ulrich, 1984). Hay experiencias como el jardín terapéutico de la ciudad de Alnarp en Suecia o el del hospital St. Luke International en Tokio, en las que pequeñas zonas verdes cuidadas actúan como un oasis de bienestar.

Pero para el shinrin-yoku se requiere algo más, debe ser una experiencia inmesiva en una zona rica en árboles leñosos que produzcan fitoncidas, y a ser posible que se combine con la presencia en el suelo de bacterias simbióticas (beneficiosas). Numerosos estudios relacionan los baños de bosque con mejoras en la respuesta al estrés y la resiliencia (o capacidad de adaptación emocional), con menores concentraciones de cortisol (hormona del estrés típica del sistema simpático). También hay estudios relacionados con beneficios cardiovasculares y refuerzo del sistema inmunitario (elevación de los Natural Killers, un tipo de linfocito). Hay diferentes grados de evidencia, y se desconocen aún los mecanismos concretos, pero el camino está iniciado. Para no liarnos con estudios, os dejamos unas referencias más abajo por si os apetece ampliar la información sobre los baños de bosque.

La práctica del shinrin-yoku está muy extendida ya en Europa, América del Norte y otras zonas del mundo, con numerosas iniciativas privadas o gubernamentales, e incluso se ha creado como puesto de trabajo el “guía de baño de bosque”. En España, pioneros en Europa en esta práctica, también hay muchos proyectos implicados, y no es de extrañar con la maravilla de bosques que tenemos. Pueden suponer no sólo iniciativas de apoyo a la salud y el bienestar, sino de conservación del medio ambiente y su diversidad.

Aún hay mucho que investigar, pero para un buen baño de bosque se suele recomendar elegir bosques maduros, de cierta edad y frondosidad, para que haya suficientes compuestos volátiles y diversidad. Lo ideal es que la temperatura sea agradable, puesto que el sol y el calor ayudan a que se concentren más fitoncidas en el aire. Es preferible la presencia de agua en alguna parte de la ruta, y que por supuesto sean zonas alejadas de entornos urbanos, ruido o demasiado transitadas. No se deben elegir rutas con gran desnivel, porque no se busca un gran esfuerzo físico sino la posibilidad de pasear con calma. Y por supuesto, el móvil y demás tecnologías, en el bolsillo en silencio o en modo avión. Sin perfumes, sin relojes, sin fotos y sin prisas.

Un baño de bosque perfectamente lo puede hacer uno por su cuenta, solo o acompañado, tratando de respetar el silencio la mayor parte del tiempo, respirando y estando consciente. Se trata de sentir más que de pensar. Pero también hay rutas con guías que plantean actividades que pueden estar interesantes para iniciarse en la práctica, entrenando la consciencia y los sentidos. De hecho se considera una profesión de futuro, teniendo en cuenta que se estima que en Japón entre uno y dos millones de personas al año practican shinrin-yoku, a veces puntualmente, a veces de forma regular.

DE SHINRIN-YOKU A SHIYOKU

En Shiyoku transportamos el bosque y la Naturaleza a tu cabina de estética, a tu casa o a tu centro de masaje, para esos días o semanas en los que se te hace imposible darte ese paseo. En cada tratamiento de aromaterapia estética profesional incluímos una brizna de baño de bosque, aunque sea un protocolo reductor o una higiene facial. Igual que hemos acortado el nombre, comprimimos la experiencia en un bocado: no podemos sustituir un baño de bosque, pero podemos acercártelo un poco al día a día.

Inevitablemente respirarás las moléculas aromáticas de los aceites esenciales, te sumergirás en sus aromas mientras las texturas de los aceites vegetales acarician y nutren tu piel. Nuestras mascarillas y envolvimientos combinan los ingredientes de la tierra, como las arcillas secadas al sol o las diatomeas, con los elementos vegetales de las plantas micronizadas. Todo unido en un protocolo supone una auténtica inmersión en natural.

Proponemos esta experiencia a cada cliente/a, tanto en la cabina como para llevarse su trocito de Shiyoku a casa. Pero también el bosque inundará el centro de la persona que realice el protocolo, aportando sus beneficios y reduciendo su exposición a productos que pudieran ser tóxicos.

Referencias

· En esta web os podéis descargar un pdf en español sobre los baños de bosque, del 2017. Bosques saludables
· Rutas en wikiloc para baños de bosque en España
· Artículo en El País (2018) con referencias a algunos estudios. Los baños de bosque
· Asociación Europea de Shinrin-yoku.
· Baños de Bosque en el Alto Nansa.

Estudios

· Li, Qing; Nakadai, Ari; Matsushima, Hiroki; Miyazaki, Yoshifumi; Krensky, Alan M.; Kawada, Tomoyuki; Morimoto, Kanehisa (2006). «Phytoncides (Wood Essential Oils) Induce Human Natural Killer Cell Activity». Immunopharmacology and Immunotoxicology 28 (2): 319-33
· Nakadai, A; Inagaki, H; Katsumata, M; Shimizu, T; Hirata, Y; Hirata, K et al. (2007). «Forest bathing enhances human natural killer activity and expression of anti-cancer proteins». International journal of immunopathology and pharmacology 20 (2 Suppl 2): 3-8
· Li, Qing (2009). «Effect of forest bathing trips on human immune function». Environmental Health and Preventive Medicine 15 (1): 9-17.
· Park, Bum Jin; Yuko Tsunetsugu; Tamami Kasetani; Takahide Kagawa; Yoshifumi Miyazaki (2 de mayo de 2010). «The physiological effects of Shinrin-yoku (taking in the forest atmosphere or forest bathing): evidence from field experiments in 24 forests across Japan». Environmental Health and Preventive Medicine 15 (1): 18-26.

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